El nuevo comensal: más consciente, más exigente, pero igual de fiel
El consumidor puertorriqueño no dejó la mesa… solo cambió la forma de sentarse. Más consciente, más exigente y con un gusto por lo local que redefine la experiencia gastronómica.
El consumidor puertorriqueño no dejó la mesa… solo cambió la forma de sentarse. Más consciente, más exigente y con un gusto por lo local que redefine la experiencia gastronómica.