Entre coctelería, gastronomía y arte, Brugal presentó en San Juan una experiencia que confirma por qué el ron premium del Caribe vive uno de sus mejores momentos.
Hay lanzamientos que presentan una botella y otros que presentan una filosofía. Brugal apostó por lo segundo con Brugal Social Club, una experiencia inmersiva que marcó el relanzamiento de la emblemática casa ronera dominicana en Puerto Rico y dejó claro que el futuro del ron premium se construye alrededor de las historias, la cultura y las experiencias compartidas.

El escenario fue C’est La Vie, rooftop sanjuanero conocido por su propuesta de cocina mediterránea y coctelería de autor. Desde el primer momento, la velada invitó a los asistentes a entrar —literal y simbólicamente— a un club donde el protagonista no era únicamente el ron, sino el legado que lo acompaña desde 1888.
La bienvenida comenzó con tres cócteles creados exclusivamente para la ocasión utilizando Brugal 1888, una de las expresiones más reconocidas de la casa gracias a su doble añejamiento en barricas de roble americano ex-bourbon y roble europeo ex-jerez. El Members Old Fashioned resaltó las notas de madera y especias del destilado; el Daiquiri 1888 ofreció una interpretación elegante de un clásico caribeño, mientras que el Cafecito 1888 demostró cómo el café puede complementar la profundidad y complejidad de un ron añejado sin opacar su personalidad.
La apertura oficial estuvo a cargo de Alexandra Rivera, Market Manager de Edrington en Puerto Rico, y Adrián Rivera, vicepresidente de Ventas y Mercadeo de CC1 Puerto Rico, quienes destacaron la importancia de esta nueva etapa para la marca en la isla y el compromiso de continuar fortaleciendo la categoría de ron premium en el mercado local.

Uno de los momentos más esperados llegó con la participación de Susana Ortega, embajadora de Brugal en República Dominicana y miembro de la familia fundadora. Su presentación fue mucho más que una cata guiada. Ortega compartió la historia de una casa ronera que, durante más de cinco generaciones, ha convertido el tiempo y la paciencia en dos de sus ingredientes más valiosos.
Durante el recorrido se degustaron cuatro expresiones disponibles en Puerto Rico. Brugal Doble Reserva mostró un perfil accesible, con notas de vainilla, caramelo y roble que lo convierten en una excelente puerta de entrada al universo Brugal. Maestro Reserva reflejó el trabajo de los Maestros Roneros mediante un ron suave, redondo y perfectamente equilibrado. Brugal 1888 volvió a demostrar por qué se ha convertido en uno de los favoritos entre los amantes de los destilados añejados, mientras que Andrés Brugal, creado en honor al fundador de la casa, sorprendió por su profundidad, elegancia y carácter, convirtiéndose en una de las expresiones más memorables de la noche.
Pero Brugal Social Club también quiso recordar que detrás de cada botella existen personas e historias. Como parte de la experiencia, los invitados escribieron en una tarjeta aquello que los apasiona. Más tarde, esas ideas fueron transformadas en una obra creada en vivo por el artista puertorriqueño Alfredo Carlo, quien convirtió las emociones compartidas durante la velada en una pieza artística que evolucionó a medida que avanzaba la noche.
La propuesta gastronómica estuvo a cargo del chef francés David Chaymol, propietario de C’est La Vie, quien diseñó una selección de canapés para acompañar las distintas expresiones del portafolio. Cada bocado buscó complementar el perfil aromático de los rones sin competir con ellos, reafirmando que el maridaje también puede convertirse en una forma de contar historias.
Más allá de la presentación de un portafolio, Brugal apostó por una conversación sobre el Caribe, la tradición y la evolución de una categoría que hoy vive uno de sus momentos más interesantes. El consumidor actual busca conocer el origen de lo que bebe, entender los procesos de elaboración y descubrir etiquetas capaces de ofrecer una experiencia completa, no solo un buen destilado.
Con esta iniciativa, Brugal reafirma su compromiso con Puerto Rico y fortalece la conexión natural que existe entre dos islas donde el ron forma parte de la cultura, la gastronomía y las celebraciones.
Degustando la Vida Recomienda:
Si estás comenzando a descubrir el mundo del ron premium, Brugal 1888 es una excelente expresión para entender cómo el tiempo y el añejamiento transforman un destilado. Disfrútalo solo, con un gran cubo de hielo o en un Old Fashioned donde el ron conserve todo el protagonismo.
Brugal Social Club dejó una impresión clara: las mejores experiencias alrededor de un destilado ocurren cuando el líquido, la gastronomía, el arte y la conversación encuentran un mismo espacio. Más que un relanzamiento, la marca presentó una nueva forma de conectar con quienes disfrutan descubrir el Caribe, una copa a la vez.

