Cinco errores que pueden cerrar más puertas de las que imaginas
Como relacionista, una de las preguntas que más recibo de emprendedoras, dueñas de negocios y marcas es: «¿Cómo logro que un periodista publique mi historia?»
La respuesta casi nunca está en escribir el comunicado perfecto.
Está en entender que un periodista no trabaja para promocionar negocios. Su trabajo es encontrar historias que sean relevantes para su audiencia.
Y aunque parezca increíble, muchos clientes cometen errores que, sin darse cuenta, terminan dañando esa relación antes de que comience.
Estos son algunos de los «No No» que siempre comparto.

1. No llames para preguntar si publicaron tu comunicado
Uno de los errores más comunes.
Enviar un comunicado en la mañana y llamar dos horas después para preguntar si ya salió publicado solo genera presión innecesaria.
Los periodistas trabajan con múltiples asignaciones, noticias de último momento y tiempos de cierre muy ajustados.
Dar seguimiento es válido, pero hacerlo con respeto por sus tiempos marca una gran diferencia.
2. No confundas publicidad con relaciones públicas
Esta probablemente sea la conversación que más tengo con clientes.
Enviar una foto diciendo «abrimos una tienda» no significa automáticamente que sea noticia.
Las relaciones públicas buscan generar cobertura porque existe una historia interesante detrás, no porque una empresa quiera promocionarse.
Antes de contactar a un medio, pregúntate:
¿Por qué esto debería importarle al público?
Si no puedes responder esa pregunta, probablemente todavía no tienes una noticia.
3. Nunca presiones a un periodista
Frases como:
«Pero publiquen esto hoy.»
«¿Por qué publicaron a la competencia y a mí no?»
«Necesito que salga mañana.»
Solo consiguen exactamente lo contrario.
Las decisiones editoriales pertenecen al medio de comunicación.
Una buena relación siempre se construye desde el respeto, nunca desde la presión.
4. No envíes información incompleta
Uno de los mayores atrasos para un periodista ocurre cuando tiene que pedir cinco veces la misma información.
Fecha.
Lugar.
Hora.
Portavoz.
Fotos.
Contacto.
Si falta alguno de esos elementos, el proceso se vuelve mucho más complicado.
Mientras más fácil le hagas el trabajo al periodista, mayores serán las probabilidades de obtener cobertura.
5. No desaparezcas cuando te necesitan
Muchas veces un periodista necesita una cita adicional, confirmar un dato o solicitar una fotografía de mejor calidad.
Si pasan horas —o incluso días— sin recibir respuesta, probablemente la noticia seguirá adelante… pero sin tu participación.
La rapidez también comunica profesionalismo.

La mejor relación con un periodista comienza mucho antes de necesitar una publicación
Las relaciones públicas no consisten únicamente en enviar comunicados.
Se trata de construir confianza, credibilidad y relaciones profesionales a largo plazo.
Los periodistas recuerdan quién les facilita el trabajo, quién responde con rapidez y quién entiende cómo funciona una sala de redacción.
Y, aunque muchas personas piensen que la clave está en tener muchos contactos, la realidad es otra.
Las mejores oportunidades casi siempre llegan cuando existe una relación basada en el respeto mutuo.
Girl Boss Tip 💼
No veas a un periodista como alguien que «te debe una publicación».
Véelo como un aliado estratégico con quien puedes construir una relación profesional durante muchos años.
Las mejores relaciones públicas comienzan mucho antes del primer comunicado.


