Hay bodegas que producen grandes vinos y hay bodegas que cambian la forma en que entendemos el vino.
Cada vez que tengo la oportunidad de participar en una cata dirigida por la Dra. Laura Catena, salgo con la misma sensación: sé más de vino que cuando llegué, pero también me doy cuenta de cuánto queda por descubrir y aprender.
En esta ocasión, la experiencia tuvo lugar en El Viejo Almacén en Viejo San Juan bajo un formato que cada vez despierta más interés en la gastronomía contemporánea: un Wine-First Pairing. El concepto es simple, pero transformador. Los vinos se seleccionan primero y el menú se construye alrededor de ellos. La cocina deja de ser el protagonista principal para convertirse en el mejor aliado de la copa.
Y cuando los vinos pertenecen a Catena Zapata, la experiencia adquiere otra dimensión.
La visita de Laura Catena a Puerto Rico representó mucho más que una degustación. Médica, autora, fundadora del Catena Institute of Wine y cuarta generación de una de las familias más influyentes de la vitivinicultura mundial, Laura continúa impulsando la visión que convirtió a Catena Zapata en una referencia global de los vinos de altura.
La bodega ha sido reconocida en múltiples ocasiones como la marca de vino más admirada del mundo por Drinks International y su legendario Viñedo Adrianna es considerado por muchos como el «Grand Cru de Sudamérica».
Lo fascinante es que, aun con todos esos reconocimientos, las conversaciones alrededor de sus vinos siguen sintiéndose profundamente humanas.
La tarde comenzó con Domaine Eden Brunette, seguido por Catena Zapata Birth of Cabernet 2022, dos vinos que prepararon el terreno para lo que sería una exploración del terroir y la precisión enológica que define a la familia Catena.
Luego llegó uno de los momentos más esperados: la oportunidad de degustar lado a lado dos cosechas de Adrianna Vineyard White Stones, 2023 y 2014.
Pocas experiencias permiten observar con tanta claridad cómo evoluciona un gran vino con el paso del tiempo. ¡Ame la experiencia!
Mientras una añada mostraba juventud, energía y tensión, la otra revelaba profundidad, complejidad y una elegancia desarrollada durante más de una década. Más que una comparación, fue una conversación entre dos momentos distintos de un mismo viñedo.
Y qué viñedo.
Ubicado a más de 5,000 pies de altura en Gualtallary, Mendoza, Adrianna Vineyard es uno de los viñedos más estudiados del mundo y una pieza fundamental en la revolución de los vinos de altura liderada por la familia Catena.
La cena continuó con dos íconos de la casa: Catena Zapata Malbec Argentino 2022 y Nicolás Catena Zapata 2021, vinos que resumen décadas de investigación, trabajo y una obsesión constante por entender qué hace único a cada terroir.

Mientras tanto, la cocina de El Viejo Almacén respondía a cada copa con platos diseñados específicamente para resaltarla: provoleta grillada, mollejas selladas, ravioli de ossobuco y lomo de cordero, demostrando que cuando el vino guía la experiencia, la gastronomía encuentra nuevas formas de expresarse.
Pero si hay algo que me llevo de estas experiencias no son únicamente las notas de cata.
Es la confirmación de que detrás de cada botella existe una historia de curiosidad, investigación y búsqueda constante. Laura Catena suele hablar de ciencia con la misma pasión con la que habla de vino, y quizás ahí reside una de las claves del éxito de Catena Zapata: la capacidad de combinar tradición familiar con una profunda vocación por el conocimiento.
Cada visita, cada cata y cada conversación me recuerdan que el vino no es solamente una bebida. Es geografía, historia, agricultura, cultura y tiempo.
Y cada vez que pruebo los vinos de Catena Zapata, termino apreciándolos un poco más.

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Las grandes catas no son aquellas donde simplemente se prueban vinos extraordinarios. Son aquellas donde uno sale viendo el vino de una manera diferente.
Esta fue una de ellas. 🍷

