Ana Sofía Cordero y Lilliam Landrón presentan THE ART STUDIO, una colección que une sastrería contemporánea, feminidad y sensualidad sin borrar la identidad de ninguna de las dos diseñadoras.
¿Qué ocurre cuando dos diseñadoras con estilos —y generaciones— diferentes deciden crear juntas sin intentar parecerse?
El resultado es THE ART STUDIO, la nueva colección colaborativa de Ana Sofía Cordero, diseñadora y directora creativa de Leonardo Fifth Avenue, y Lilliam Landrón, diseñadora puertorriqueña con más de tres décadas de trayectoria y fundadora de Academia Casa Landrón.
La colección parte precisamente de sus diferencias. Por un lado, la estructura, las proporciones y la sastrería contemporánea que distinguen el trabajo de Cordero. Por el otro, la feminidad, sensualidad, movimiento y texturas características de Landrón.
En lugar de suavizar esos contrastes, decidieron convertirlos en el hilo conductor de la propuesta.

Dos estilos que pueden llevarse juntos
THE ART STUDIO presenta nueve looks completos creados por cada diseñadora, pero la intención no es llevarlos únicamente como fueron concebidos.
Las piezas pueden mezclarse, transformarse y reinterpretarse para crear nuevas combinaciones según el estilo de quien las lleve.
Ahí es donde la colección se vuelve particularmente interesante.
Una chaqueta estructurada puede combinarse con una falda de tul, mientras un corset puede llevarse sobre uno de los suits de Cordero. Un mini dress cambia completamente al añadirle una chaqueta y las piezas más románticas pueden adquirir otra personalidad al encontrarse con elementos tradicionalmente asociados al tailoring.
La paleta también se aleja de una única narrativa: rojo cereza, marrón, denim, amarillo mostaza y mantequilla, azul claro cenizo, blanco y negro recorren la colección.

Del corset al power suit
Landrón aporta corsets, sedas, encajes, transparencias, faldas, mini vestidos y siluetas que exploran el cuerpo y el movimiento. Chifón, brocado, organza, tweed y tul añaden textura y dimensión.
Cordero, mientras tanto, reinterpreta códigos clásicos de la sastrería con suits de cortes modernos, chaquetas sin solapas con corte princesa, pantalones bell bottom y oversized, camisas de tuxedo contemporáneas y versiones del Canadian tuxedo.
Pero THE ART STUDIO no surgió simplemente colocando ambas propuestas una al lado de la otra.
Las diseñadoras seleccionaron juntas los textiles, desarrollaron la inspiración y los moodboards, trabajaron bocetos y participaron en los fittings.
“Queríamos que fuera una colaboración genuina, no simplemente presentar dos colecciones bajo un mismo concepto”, explicó Cordero.
Ese proceso permitió que cada una mantuviera su lenguaje mientras encontraba puntos de conexión con el de la otra.

Degustando la Vida Recomienda
Lo más interesante de THE ART STUDIO es precisamente que no intenta uniformar dos estilos diferentes.
Nos gusta esa idea de comprar una pieza sin estar limitada a una sola manera de llevarla: el corset sobre el suit, la falda femenina con una chaqueta estructurada o un mini dress transformado con tailoring.
Moda puertorriqueña que invita a jugar con el clóset y, sobre todo, a vestirla desde la identidad propia.
Las piezas estarán disponibles directamente en los ateliers de cada diseñadora y también podrán solicitarse confeccionadas a la medida.

