Viajar ya no es solo cambiar de escenario. Es una forma de cuidarse, de regalarse experiencias y de reconectar con quienes más queremos. El viajero puertorriqueño lo sabe —y sus hábitos lo confirman—: el 70% viajó por vacaciones al menos una vez durante el último año, demostrando que el deseo de explorar sigue más vivo que nunca.
Pero hoy, viajar bien va más allá de elegir el destino perfecto o el hotel con mejor vista. El verdadero lujo está en la tranquilidad.
Un reciente estudio de Chubb revela que el 83% de los puertorriqueños prioriza la cobertura ante accidentes al contratar un seguro de viaje, seguido de la protección frente a enfermedades (60%) y la seguridad ante robos o delitos (45%). Datos que reflejan una evolución clara en la forma en que planificamos nuestras aventuras.
Destinos soñados, decisiones más conscientes
El viajero local mira cada vez más allá del mapa. El 66% prefiere destinos internacionales, con Estados Unidos —especialmente Florida y Nueva York—, República Dominicana y Europa liderando la lista. A nivel local, San Juan continúa siendo el destino más visitado, confirmando su rol como punto de partida y regreso.
Y aunque el viaje comienza con emoción, también viene acompañado de preguntas silenciosas:
¿y si pasa algo?, ¿y si se pierde el equipaje?, ¿y si alguien se enferma?
No es casualidad que la pérdida de equipaje (67%), sufrir un accidente (63%) y ser víctima de un delito (53%)sean las principales preocupaciones al viajar. Situaciones que nadie planea, pero que pueden transformar por completo la experiencia.

Viajar en familia: cuando la tranquilidad es prioridad
El estudio también deja claro algo muy nuestro: la familia siempre va primero.
Un 61.5% de los puertorriqueños busca proteger principalmente a su pareja e hijos al viajar, y el 32% considera imprescindible contar con un seguro de viaje cuando se viaja en familia.
Viajar juntos implica responsabilidad emocional. No se trata solo de compartir fotos o recuerdos, sino de asegurarse de que todos estén bien, sin importar el destino.
“Es fundamental incentivar la protección de la familia como una prioridad. Sabemos que es lo que más preocupa a los puertorriqueños al viajar, y un seguro de viajes es una herramienta efectiva para ofrecerles tranquilidad y respaldo ante cualquier imprevisto”, explica Judith Hernández, Country President de Chubb Puerto Rico.

La paradoja del viajero moderno
Aquí surge una contradicción interesante —y una gran oportunidad—:
aunque el 74% no ha contratado un seguro de viaje durante el último año, el 51% sí estaría interesado en adquirir uno. La conciencia está creciendo, especialmente entre quienes viajan en familia o salen del país con frecuencia.
Hoy entendemos que un seguro de viaje no es un gasto extra, sino parte del ritual de viajar bien. Así como escogemos cuidadosamente el destino, el restaurante o el outfit para el aeropuerto, también podemos elegir proteger la experiencia.
“El seguro de viaje no solo es una herramienta de protección financiera, sino un generador de tranquilidad. Saber que cuentas con respaldo ante lo inesperado te permite disfrutar plenamente de cada experiencia”, añade Hernández.

Temporadas clave, decisiones inteligentes
Los meses favoritos para viajar —julio, junio y diciembre— coinciden con vacaciones, celebraciones y reuniones familiares. Momentos donde la emoción es alta… y también la necesidad de estar preparados.
Porque cuando todo fluye, el viaje se siente distinto. Más ligero. Más libre.
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Viajar con estilo también es viajar protegidos. Incluir un seguro de viaje en la planificación no quita magia: la multiplica. Porque cuando hay tranquilidad, los recuerdos se disfrutan mejor y las experiencias se viven sin miedo.
Viajar bien es viajar con intención. Y hoy, eso también es lujo.

